Pon sonrisas en tu vida, abre la boca y enseña los dientes, muerde, cómete todo a bocados.
Sé feliz a tu manera, a lo estúpido, a lo creído, a lo tímido, como te de la gana.
Sé amigo de quién te importe, no seas falso, ya no hacen falta las máscaras, puedes saludar a quién te apetezca.
Ama, no esperes te quieros, los silencios compartidos son más duraderos.
Besa, porque la vida es corta y se acaba en algún punto y final, así que limitáte a poner comas pintadas con saliva de labios.
Y cuando algo duela, respira otro aire, que entre en tus pulmones lentamente, y empieza de nuevo.
Nada es para siempre, pero quién sabe, también dice que no existen los imposibles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario