Tardes de lluvia
lunes, 9 de enero de 2012
Ejef#
Su pelo chorreaba. Se lo apartó de la cara con un movimiento impaciente. Le caía sobre los ojos cada vez que se inclinaba. Lo tenía muy largo, espero y castaño. Y era cierto, como decían, que se enroscaba como serpientes sobre su espalda.
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