lunes, 12 de marzo de 2012
Un placer haberte conocido.
Sí, tu me enseñaste lo que duele la vida, su verdadero significado. No, yo ya no soy inocente. Puede que haya aprendido lo suficiente, en estos años. Rompí tus notas al igual que tu hiciste con mi corazón. ¿Quieres verme llorar?, lo siento, pero yo solo muestro mis lágrimas a quién verdaderamente se las merece. Y si alguna vez lloro por ti, que sepas que yo siempre lloro por cualquier tontería. Tu eres aquella persona estúpida, todo lo que me gustaba lo tenías. Pero mira, ahora el destino le ha dado la vuelta a todo. Yo no quiero lo mejor para mi, es más, prefiero arriesgarme. ¿Y si hubiera aguantado contigo aún más tiempo? Bueno..., tal vez nada de esto existiría. Quizás nunca me hubiera sincerado tanto, puede que las rimas se hubieran olvidado y los amigos no los hubiera conocido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario