Lo dije más de una vez, te lo advertí, pero no me hiciste caso... Era evidente pero no querías darte cuenta, lo negabas pero en el fondo estaba segura que lo admitías... No podías irte, no podías dejarme, te aferraste, no quisiste admitirlo y aquí estamos, juntos otra vez, al fin aceptaste que somos iguales, que yo no existo sino existes tú, que tú no existes sino existo yo... Que no somos nada si no nos tenemos#
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