Ahora mismo podría ponerme a llorar, por personas, por momentos, por cosas. Tirarme días, semanas, meses llorando por todo aquello que me hizo o me hace sentir mal o triste. Pero en el fondo, sé que eso no merece la pena, que eso sería lo peor que podría hacer, aunque tal vez lo más gratificante durante un rato al menos.
En vez de eso, sigo adelante, porque, por muchos malos momentos, por las personas que se hayan ido de mi vida, por esas cosas de las que uno se arrepiente de corazón, pero que ya no cambian, yo; las dejo atrás, yo sigo, y ya no vuelvo.
Porque todo eso es malo, sí; pero dicen que después de un problema, viene la solución, así que, yo aún sigo esperándola, e intento olvidar todo eso, porque al fin y al cabo, no me servirá de nada en el futuro. Y si tienes la misma suerte que yo, tendrás a unas personas maravillosas que te ayudarán en todo eso, es seguir adelante, en creer en ti misma, a superar todo. Todo aquello que te pareció difícil superar alguna vez, o todo aquello que no supiste como hacer o decir, pues en eso están esas personas, que son las mejores, que sin ellas no sería quien soy.
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