Es que no pude evitarlo, era tan tentador enamorarme de ti, y tan difícil que tú te enamoraras de mí.
Pero no me pude resistir, a tus ojos, a tu cuerpo, y lo hice, sí, me enamoré y me encantó, Ese sentimiento de querer verte a todas horas y esa sensación de mariposas en el estómago cuando me sonreíste con tu cara de tonto por primera vez, y casi no podía hablar.
Porque caigo en tu mirada con sólo posar la mía un segundo, y es que tus manías me vuelven más loca cada día que paso a tu lado.
Y estuve dándole vueltas a todo esto, y he llegado a una conclusión, te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario